Noni (Morinda citrifolia)
Descripción
El noni, gunábana cimarrona, fruta del diablo o mora de la India (Morinda citrifolia) es una planta arbórea o arbustiva de la familia de las rubiáceas; originaria del sudeste asiático, ha sido introducida a la India y la Polinesia.

Características

El noni es un arbusto o árbol pequeño, perennifolio, de fuste recto y largo, recubierto de corteza verde brillante; las hojas son elípticas, grandes, simples, brillantes, con venas bien marcadas. Florece a lo largo de todo el año, dando lugar a pequeñas flores blancas, de forma tubular; estas producen frutos múltiples, de forma ovoide, con una superficie irregular de color amarillento o blanquecino. Contiene muchas semillas, dotadas de un saco aéreo que favorece su distribución por flotación. Cuando madura, posee un olor penetrante y desagradable.

Crece libremente en terrenos bien drenados, tolerando la salinidad y las sequías; se encuentra en estado silvestre en una gran variedad de ambientes, desde bosque semicerrado hasta terrenos volcánicos, costas arenosas y salientes rocosas.

Esta planta se reproduce también en la República Mexicana, en el Estado de Veracruz, en la porción territorial que abarca desde el centro del Estado hacia el sur. Su crecimiento se da en condiciones de temperatura de hasta más de 38 grados y sin mayor necesidad de cuidados, ya sea bajo sombra o sol, en zonas que alcanzan una altitud de no más de 300 msnm. Prácticamente, se encuentra en zonas de monte e incluso en los patios de las casas, por lo que su uso es de conocimiento general.

Componentes Químicos

En el noni se encuentran diversos compuestos químicos: iridoides, terpenos, triterpenos, esteroles, flavonoides, lignanos, esteroides, esteres de ácidos grasos con azúcar, vitaminas y minerales.

Entre ellos encontramos escopoletina, damnacantal, xeronina, ácido ascórbico, ácido linoleico, caprílico, ácidos caproico, glucopiranosas, acubina, asperulósido, quercetina, hierro, zinc y selenio entre otros.

Uso

Pese a su intenso olor, el noni se consume en situaciones de hambruna; en varias islas del Pacífico forma parte integrante de la dieta nativa, sea crudo o cocido. Las semillas también se emplean tostadas. De la raíz y la corteza se extraen tintes de color rojo, púrpura y amarillo.

Más rara que la apariencia y el olor del noni es su larga historia de usos medicinales eficaces por los aborígenes. Los sanadores tradicionales polinesios empleaban todas las partes de la planta del noni, flores, corteza, raíces y especialmente, el fruto para tratar problemas de salud que iban desde las aftas hasta el reumatismo. Las lombrices intestinales, fiebres y las infecciones de la piel eran algunas de las enfermedades más comunes tratadas con esta panacea polinesia.


En Asia y el Pacífico, las hojas, flores, frutos y corteza se emplean como tónicos, antipiréticos y descongestivos del tracto respiratorio.
El emplasto de las hojas se utiliza en Malasia para la tos, y el zumo de las mismas se aplica como tópico para la artritis en Filipinas.
En Occidente se comercializa como suplemento dietario para estos y otros usos, incluyendo aún el tratamiento del cáncer. Aunque no se cuenta con estudios científicos que avalen su efectividad, el jugo, a concentración del 10 % en el medio de cultivo, inhibió la iniciación capilar en explantes de tumores mamarios humanos y en explantes tumorales.

El jugo tuvo efecto antioxidante in vitro que fue comparable con el producido por vitamina C, polvo de semilla de uva (harina de uva) y picnogenol en dosis equivalentes a las diarias recomendadas en los Estados Unidos.

Estos resultados hicieron que los investigadores sugirieran que pudiera contribuir a prevenir el cáncer.

El extracto alcohólico de hojas tiernas mostró actividad antihelmíntica in vitro contra Ascaris lumbricoides humano.

Han sido estudiada la actividad como antibióticos de los compuestos extraídos de esta planta. Un extracto de etanol crudo y fracción de hexano de Morinda citrifolia, mostró una pronunciada actividad antituberculosa.

El noni parece tener algún efecto neuroprotector, regulando neutransmisores como la noradrenalina, serotonina y norepinefrina.